Judd Ross Allen
Si le pregunta a Judd Ross Allen a qué se dedica, no empezará hablando de veredictos. Le hablará de su fe y le dirá que primero es esposo y padre. También le dirá que todo lo que aporta a la sala tribunal, la preparación, la disciplina y la determinación de trabajar más duro que cualquiera, nace de los valores que procura enseñar en su propio hogar.
Reconocido a nivel nacional como abogado litigante principal, el abogado Allen ha llevado más de 50 casos a veredicto y es miembro de la Junta Americana de Abogados Litigantes (ABOTA en inglés), una distinción reservada para abogados que han demostrado su capacidad ante jurados. Sin embargo, el eje de su carrera nunca han sido los números. Ha sido la convicción de que toda persona lesionada merece un defensor que luche por su caso como si se tratara de su propia familia.
Membresías y Honores
- Miembro de la Junta Americana de Abogados Litigantes (ABOTA)
- Miembro del Foro de Abogados con resultados Millonarios y Multimillonarios
- Nombrado a la lista de los 40 Mejores Abogados Litigantes Menores de 40 Años por National Trial Lawyers, 2019
- Nombrado a la lista Super Lawyers Estrellas en Ascenso, 2019, 2020
- Nombrado a la lista de los 25 Mejores Abogados de Lesiones Cerebrales Traumáticas por National Trial Lawyers
- Nombrado a la lista de los 10 Mejores Abogados Litigantes de Accidentes de Camiones por National Trial Lawyers
- Clasificado #1 a Nivel Estatal por Top Verdict para Acuerdos en Casos de Accidentes de Auto, Accidentes Peatonales, Ataques de Animales, Responsabilidad Gubernamental y Responsabilidad de Propiedades en California
Educación
- Juris Doctor, cum laude — Facultad de Derecho de Southwestern
Mucho antes de presentarse ante un jurado, el Sr. Allen ya era un competidor. Como atleta universitario de dos deportes y becario Rhodes Scholar, aprendió desde joven a equilibrar dos exigencias al mismo tiempo: el entrenamiento constante de un atleta y la concentración de un académico.
Sus compañeros de equipo lo conocían como la persona que siempre se quedaba más tiempo. Para sus profesores, era el que siempre llegaba preparado. Ese hábito nunca lo abandonó. Es el mismo estándar que se exige la noche antes de un juicio y la razón por la que sus clientes suelen describirlo, no por su historial de resultados, sino por el esfuerzo que dedicó a luchar por ellos.
Esa determinación está respaldada por una perspectiva que pocos abogados de demandantes pueden ofrecer. Durante más de once años, el Sr. Allen trabajó como ajustador de reclamos y posteriormente como abogado principal de defensa interno para una importante compañía nacional de aseguranza. Durante ese tiempo llevó más de 15 casos a veredicto ante jurado y obtuvo 13 veredictos favorables para la defensa en asuntos relacionados con responsabilidad general, accidentes de auto y transporte comercial.
Desde dentro observó cómo las aseguranzas evalúan y defienden los reclamos de personas lesionadas, y llegó a la conclusión de que esas personas merecían a alguien que entendiera ese sistema por experiencia propia. Por eso decidió cambiar de lado. Como abogado principal obtuvo ocho resultados de siete cifras y un resultado de ocho cifras en menos de tres años. A lo largo de su carrera ha cerrado más de 1,200 casos y ha logrado más de $250 millones en acuerdos, incluido un veredicto de $11.8 millones por LCT en el caso Esparza v. Riverside.
Detrás de cada uno de esos expedientes hay una persona cuya vida cambió en un instante, y eso es lo que motiva al Sr. Allen a seguir adelante. Es un filántropo comprometido con una larga trayectoria de servicio a la comunidad, y la compasión que lo llevó a representar a personas lesionadas se refleja en la manera en que trata a quienes representa: con paciencia, honestidad y la misma lealtad que ofrece a las personas que más quiere.
Para Judd Allen, ser abogado litigante nunca ha sido simplemente una profesión. Es la manera en que provee para su familia, la forma en que compite y cómo puede mirar a su esposa e hija a los ojos al final del día, sabiendo que dedicó su tiempo a la causa correcta.